El banco para hablar

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miércoles, 12 de febrero de 2014

RECOBRAR LA INOCENCIA

<< El niño es inocencia y olvido, una renovación, un juego, una rueda que gira sobre sí misma, un primer movimiento, una santa afirmación.

 Para el juego divino de la creación, hermanos míos, se necesita un santo decir "sí".>> 
                                                      F. NIETZSCHE


Esos curiosos bajitos

Por: | 07 de febrero de 2014
Children

Una niña de 6 años en clase de dibujo, que no solía prestar atención, atrajo el interés de la profesora al verla inmersa en su tarea. La profesora le pregunta "¿Qué estás dibujando?", la niña contesta "Estoy dibujando a Dios", a lo que la profesora responde "Pero nadie sabe cómo es Dios", y la niña sentencia "Lo van a saber en un minuto". Es una de las anécdotas que Ken Robinson, uno de los mayores expertos en educación y creatividad, cuenta en su intervención en TED. Con mucho sentido del humor, reivindica la necesidad de respetar la creatividad de los niños y apostar por un sistema educativo que prepare a las personas para un futuro incierto. Los motores de nuestra sociedad actual son los servicios y la información y estos requieren ideas y creatividad. Sin embargo, es curioso cómo a pesar del cambio, lo que fomenta nuestro sistema educativo y social es lo mismo que lo que se perseguía en la pasada sociedad industrial.
Como apunta Robinson cuando somos niños tenemos un instinto natural hacia la curiosidad y disfrutamos haciendo las cosas simplemente por el hecho de hacerlas, sin pensar en el objetivo. Los adultos rediseñamos lo que tienen que aprender y cómo lo tienen que hacer, favoreciendo que ese instinto tan puro se vaya apagando. ¿No se adaptaría mejor a un futuro incierto  la forma natural que tienen los niños de relacionarse con el mundo? ¿No sería enriquecedor conservar la forma en la que ellos conectan con el entorno? Veamos lo que los niños hacen con completa naturalidad y que los adultos llevamos en nuestro ADN. Sencillamente, podemos despertarlo.
  • ¡Son artistas! El gran pintor Pablo Picasso pensaba que todos los niños nacen artistas. Tienen una facilidad asombrosa para crear, para ser genuinos, perciben la belleza de las cosas cotidianas y la plasman mediante el arte. Las disciplinas artísticas conectan con nuestra parte interior y se relacionan con la expresión de sentimientos. En 2007 El País publicó un reportaje llamado El niño que vivía en Paul Klee que cuenta como parte de la riqueza de este genial artista residía en conservar una mirada infantil hacia el mundo.
  • Hacen lo que les gusta. La forma que tienen de respetar sus intereses les lleva a hacer lo que de verdad les gusta, por lo que el disfrute es aún mayor. En el colegio se divierten practicando deporte, descubriendo su facilidad para la pintura o su buen oído musical. Pero muy pronto los adultos empezamos a dar más importancia a lo buenos o malos que son en matemáticas, las ciencias o la lengua y con ello les condicionamos para que consideren qué es lo importante. Abandonan la idea de ser pianista, cantante, pintor… porque no es algo que les vaya a facilitar un buen trabajo y comienzan a asociar el triunfo con capacidades técnicas. A medida que vamos creciendo nos vemos haciendo cosas que se esperan de nosotros o lo que creemos que se espera, posponiendo frecuentemente actividades, hobbies… que nos reportan satisfacción… Y es paradójico, muchos padres les dicen a sus hijos qué deben estudiar, cuando los expertos en educación aseguran que nuestros jóvenes ocuparán profesiones que aun no existen.
  • Viven el momento presente. Los niños viven de manera natural el día a día sin saber lo que pasará mañana. Saborean el aquí y el ahora, son auténticos. No reflexionan las emociones, simplemente las expresan como cuando se separan de su madre y lloran. Lógicamente, el proceso de socialización nos exige ir aprendiendo a controlar ciertas expresiones, sin embargo, el riesgo que corremos en dicho proceso es desconectarnos de nuestras auténticas necesidades.
  • Imaginan y crean. Los niños tienen una capacidad extraordinaria para hacer de una piedra un tesoro y de un lápiz una varita mágica. Las investigaciones de Vigotsky, una de las personas más influyentes en la psicología del desarrollo, destacan la capacidad de los niños para combinar elementos y crear algo nuevo, sin que sea una repetición de cosas vistas u oídas. Según él, esta facilidad de combinar lo antiguo con lo nuevo sienta las bases de la creación, la cual es absolutamente necesaria en nuestras empresas y en nuestra vida.
  • ¡Arriesgan! Si no saben hacer algo… ¡lo intentan! Y si la frustración no les vence, pueden intentarlo una y otra vez hasta conseguirlo. Las ideas más originales nacen de no tener miedo a caer en el error y ellos no ven un muro en las posibles equivocaciones o en las consecuencias de las mismas.
  • Se mueven. La mayoría de los niños son inquietos, ágiles, dinámicos… y esa sobredosis de activación que a veces nos resulta molesta, es la misma que echamos en falta cuando enferman. Ese dinamismo les hace estar llenos de vida. Robinson critica como ahora algunos niños son diagnosticados de un trastorno por déficit de atención cuando quizá lo único que pasa es que su interés está lejos de lo que consideramos adecuado.
  • Y sobre todo…son curiosos y alimentan su curiosidad. Su naturaleza les lleva a buscar, preguntar, en definitiva, querer saber. Aprenden entre ellos, copian a los modelos que tienen a su alrededor; y para hacerlo observan y  escuchan con atención. Son aprendices naturales y la curiosidad es el motor de los logros.
Debemos fomentar un sistema que abogue por el aprendizaje social y emocional, que estimule la creatividad, la pasión, la energía y el conocimiento de los talentos personales porque es la única manera de afrontar los nuevos retos como sociedad y como personas. Así pues, aprendamos de los niños y despertemos esa parte auténtica de nosotros mismos, que nos hace sentirnos libres, creativos y, por supuesto, más felices.

Referencias:
Vigotsky, L.S. (1986). La imaginación y el arte en la infancia (9ªed.). Madrid: Akal
Conferencia de Ken Robinson en TED y REDES

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14 comentarios:

  1. Gracias a Isabel Mengual del blog "También suceden cosas positivas", al leer su entrada me ha dado pie para replicarme y unirme con ella en esta labor de difusión de algo tan importante como es recobrar la inocencia.

    GRACIAS ISABEL Y GRACIAS A PILAR JERICÓ por su artículo

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  2. Interesantísima entrada.
    Contigo, creo que debemos despertar los adulto ese niño escondido para que nos guíe en situaciones especiales. Seguro que no se equivoca nunca.
    Un beso y gracias por la información valiosa.

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  3. Hola Laura: Menudo artículo, es muy importate toda al información que trae y muy novedosa, aunque de sentido común. Si nos hubieran educado así, y nostros educáramos a nuestros hijos, igual, El mundo seria un vergel casi tan boniito como tu jardín del Pou. Un beso muy fuerte y lleno de cariño

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  4. Es así :) Esconder y reprimir al niño que llevamos dentro es esconder y reprimir la vida que llevamos dentro.

    Y la creatividad en libertad es un canal buenísimo para expresar toda esa energía.

    Un abrazote :)

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  5. Creo que Paul Klee quería pintar como si fuera un niño. Hermoso sería vivir como tal, conservar la inocencia... Un abrazo.

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  6. Una magistral entrada!
    Ponerse en marcha y recuperar, la ilusión e inocencia de ese niño que todos somos.
    Un beso.

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  7. Nunca deberíamos de dejar de ser niños, en la inocencia, en la sabiduría innata, en la falta de mentira, en la naturalidad...
    Una entrada con mucho contenido, Laura.

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  8. Hola Laura.Es precioso este Post.
    A mi me gusta buscar mi niña interior.
    Moltas petons, Montserrat

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  9. Hoy la respuesta será conjunta, porque todos juntos y cada uno de vosotros por separado entenderéis al momento las palabras. Tengo la suerte de estar rodeada de personas que expresáis cada día vuestra creación, esa parte viene de ese niño genuino que permanece en vosotros con mucha fuerza. Me hacéis partícipes de vuestra creatividad y por tanto me hacéis sentirme feliz. Gracias.

    Para mi, re-encontrarme con mi niña interior, es encontrar la esencia y la realidad auténtica de lo que ya soy, de aquello que olvidé en el proceso de socialización, pero que pugna con fuerza por emerger. Cuando encuentro a "alguien" o "algo" que me resuena por dentro, ese eco de mi misma me mueve con fuerza hasta encontrar el origen, no es una búsqueda hacia fuera, es oírte y dejarte ir en la profundidad de tu ser,en la quietud, en el silencio, en la soledad, en la creatividad.
    Todo cambia y siento un profundo anhelo por permanecer con esa sensación que me hace ser espontánea, libre, valiosa, creativa, buena, generosa.
    Quiero caminar en esa dirección, para eso se necesita tener el valor de querer cambiar y comienza la metamorfosis consciente, ya no quiero ser camello, ni león, quiero recobrar a mi niña y permanecer diciendo "Si", sin dar explicaciones. SÍ, sin mas.

    Os mando un fuerte abrazo a tod@s

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  10. Excelente trabajo compartido Laura, he disfrutado leyéndolo. Y sonreído con el comentario, cierto, de la niña sobre Dios...

    "...pero nada comparado con los suaves movimientos de las mieses de Castilla."

    He vivido esta realidad que describes de forma natural en mi niñez. Lo mismo que la de deslizarme tumbado por la paja en la era arrastrado por el trillo, y muy atento a que la distancia con la siguiente pareja de bueyes fuese razonable...

    Un abrazo.

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    Respuestas
    1. Gracias por compartir.
      ¡¡Qué olor el de la paja en la era!! ¿verdad?
      Hay olores que nos conectan directamente con nuestra infancia, el pan recién cocido, el olor de la piel de mi madre a heno de pravia, he vuelto a poner esas pastillas entre la ropa, pero ya no es lo mismo, porque no está en su piel...
      Nuevamente gracias

      Un abrazo

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    2. Hola de nuevo... Hoy va de olores y sabores de antaño. Me has recordado el del pan, que no es el de hoy, el horno del pueblo, la vieja tienda de alimentación de la vuelta de la esquina... Ese heno de pravia... Los caramelos aquellos que ya no están... Sonidos, colores, palabras...

      Ha estado bien Laura. Un placer.

      Un abrazo.

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    3. "su fuerza y su conciencia abierta de par en par." "El Padre y Yo Somos Uno mismo", Somos No-Dos.

      Sin duda sabes Laura...

      Un abrazo y un placer conocerte amiga.

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